El gobierno de Indonesia, a través del Ministerio de Derechos Humanos, está preparando una nueva regulación en forma de Decreto Presidencial (Perpres) que regula la integración de los principios de derechos humanos en el sector empresarial. Este paso estratégico se toma para proporcionar seguridad jurídica a los empresarios, al tiempo que se fortalece la protección de las comunidades y los trabajadores directamente afectados por las actividades industriales.

El Ministro de Derechos Humanos, Natalius Pigai, enfatizó que el indicador del éxito de una corporación en la era moderna ya no se mide únicamente por la rentabilidad financiera. En el futuro, un compromiso real con el respeto a los valores humanos y la preservación del medio ambiente será el principal punto de referencia para la sostenibilidad empresarial en el país.

"Un crecimiento económico sólido y sostenible debe estar respaldado por una gobernanza empresarial ética. Esta regulación está diseñada para minimizar el potencial de violaciones de derechos humanos y crear un clima de inversión saludable y justo", dijo Pigai durante un foro intersectorial en Bandung, Java Occidental.

El proyecto de regulación contendrá indicadores de cumplimiento que deberán ser reportados periódicamente por los actores empresariales. El gobierno proyecta que la fase de socialización de esta nueva norma comenzará en 2026, seguida de la implementación de un proyecto piloto en 2027 dirigido a grandes empresas con una fuerza laboral de más de 2.000 personas.

Mediante la implementación de esta política, el gobierno se muestra optimista de que la reputación de las corporaciones locales en la cadena de suministro global se fortalecerá. Se cree que la existencia de esta regulación empresarial basada en los derechos humanos podrá aumentar la productividad de los trabajadores, la lealtad de los consumidores y, lo más importante, impulsar la confianza de los inversores extranjeros para invertir en Indonesia.