El plan para implementar combustible biodiésel con una mezcla del 50 por ciento o B50 en Indonesia ha llamado la atención de los profesionales de la minería. La Asociación de Profesionales de la Minería de Indonesia (Perhapi) advirtió sobre los posibles obstáculos técnicos que podrían obstaculizar la productividad de la maquinaria pesada en el sector.
El presidente de Perhapi, Sudirman Widhy Hartono, reveló que basándose en las evaluaciones del uso de mezclas de biodiésel anteriores, como el B40, existen indicios de una disminución en el rendimiento del motor. Esto se debe principalmente al contenido de éster metílico de ácidos grasos (FAME), que tiene características diferentes en comparación con el diésel puro, lo que afecta la eficiencia de la potencia generada por los motores de la maquinaria pesada.
Uno de los principales problemas es la naturaleza higroscópica del biodiésel, que absorbe la humedad con facilidad. Esta condición corre el riesgo de reducir la eficiencia de la combustión y provocar corrosión en la cámara de combustión. Además, el biodiésel, que actúa como un solvente fuerte, puede desprender depósitos de incrustaciones en los tanques y tuberías, lo que genera el riesgo de una obstrucción prematura del filtro de combustible y daños en los inyectores.
Como solución alternativa, Perhapi insta al gobierno a considerar el uso de aceite vegetal hidrotratado (HVO) en lugar de FAME. Aunque su costo de producción es relativamente mayor, se considera que el HVO tiene un perfil químico similar al del diésel fósil porque se produce mediante un proceso de hidrogenación.
La ventaja del HVO radica en su estabilidad, al no ser higroscópico y producir hidrocarburos puros. Con estas características, el HVO es visto como una opción más segura para la vida útil del motor, además de mantener la consistencia del rendimiento de la maquinaria pesada en terrenos mineros extremos.