El gobernador de DKI Yakarta, Pramono Anung, reafirmó su compromiso de proteger el presupuesto para sectores cruciales en la capital. Desde su punto de vista, las asignaciones de fondos para salud, educación y programas de empoderamiento de familias vulnerables no deben sufrir recortes, e incluso su alcance debe ampliarse continuamente para beneficiar aún más a la sociedad.
Pramono hizo estas declaraciones durante el lanzamiento de un libro y un debate público titulado "Marhaenismo: Una nueva premisa para la Generación Z" en Taman Ismail Marzuki, Yakarta Central. Subrayó que esta política representa una manifestación tangible de la aplicación de valores en favor de los sectores populares, lo que él define como el espíritu del Marhaenismo en la gestión gubernamental.
En el sector de la salud, Pramono destacó la atención gratuita para los residentes, respaldada por una amplia red de instalaciones. En la actualidad, el gobierno provincial de DKI administra 31 hospitales, 44 centros de salud comunitarios (Puskesmas) y 292 centros auxiliares listos para atender a la ciudadanía en cualquier momento. Para él, el acceso a la salud pública es un derecho fundamental irrenunciable al elaborar el presupuesto regional.
En el ámbito educativo, el gobierno provincial de DKI continúa fortaleciendo diversos instrumentos de ayuda, desde la Tarjeta Yakarta Inteligente (KJP), la condonación de títulos de estudio, hasta la entrega de becas. Un total de 707.477 estudiantes de educación primaria y secundaria han recibido becas, mientras que 15.825 estudiantes universitarios de grado han obtenido un apoyo similar. Además, el gobierno está impulsando un programa de becas en el extranjero para jóvenes de escasos recursos, equivalente al esquema LPDP.
Pramono también otorga gran importancia al programa Escuela del Pueblo (Sekolah Rakyat), que acoge a niños de grupos marginados, como jóvenes fuera del sistema escolar, familias con dificultades económicas o provenientes de entornos disfuncionales. A través de este programa, cientos de estudiantes acceden a una educación digna con un plan de estudios que incluye el dominio de idiomas extranjeros, con el objetivo de sembrar esperanza y elevar la calidad de vida de la niñez de los sectores más vulnerables.