El Centro de Vulcanología y Mitigación de Desastres Geológicos (PVMBG) emitió un firme llamado a la población para que mantenga la calma y dependa únicamente de los canales de información oficiales del gobierno respecto a la evolución de la actividad volcánica del monte Anak Krakatau (GAK). Esta medida se tomó para proteger al público de la exposición a información no válida que podría generar pánico en la comunidad.

El jefe del Puesto de Monitoreo del Monte Anak Krakatau en Hargopancuran, Andi Suwardi, enfatizó que su equipo continúa realizando una vigilancia intensiva mediante métodos visuales e instrumentales. Según Andi, las fluctuaciones en la actividad volcánica son un proceso natural en el que la energía disminuye tras una erupción antes de volver a acumularse. Señaló que, a pesar de las siete erupciones registradas el pasado 8 de julio, las condiciones actuales muestran una tendencia a la disminución de la actividad.

En respuesta a la preocupación de los residentes, Andi explicó que, morfológicamente, la altura actual del monte Anak Krakatau es de 157 metros sobre el nivel del mar (msnm). Esta cifra es significativamente menor en comparación con el evento del tsunami de 2018, cuando alcanzaba los 338 msnm, por lo que se prevé que el riesgo de un impacto por deslizamiento de tierra que genere grandes olas sea mucho menor.

Asimismo, las autoridades vulcanológicas instan a los habitantes de los alrededores de la región de Lampung del Sur a permanecer atentos ante la posibilidad de caída de ceniza si la dirección del viento apunta hacia tierra firme. Se aconseja a la población preparar mascarillas como medida preventiva para minimizar la exposición a la ceniza volcánica. Hasta el momento, el gobierno asegura que no existen impactos directos que pongan en peligro a los residentes de las zonas costeras.