Los mercados bursátiles globales registraron un gratificante rendimiento positivo después de que los sectores de tecnología y semiconductores experimentaran un rally significativo. Esta situación se vio impulsada por un renovado optimismo respecto al ciclo de inversión en inteligencia artificial (IA), apoyado además por la tendencia a la baja en los precios mundiales del petróleo, lo que proporcionó un sentimiento positivo a los participantes del mercado.

Los estrategas de Deutsche Bank señalaron que el índice de semiconductores de Filadelfia logró su mejor desempeño diario en tres semanas, con un aumento del 3,06 %. Este repunte fue impulsado principalmente por la masiva expansión de inversiones de Micron, que elevó su compromiso de gasto de capital para nuevas instalaciones fabriles en Estados Unidos a 250.000 millones de dólares hasta 2035.

Este sentimiento optimista también se extendió al mercado de capitales de Estados Unidos, donde el índice S&P 500 logró rebotar un 0,81 %. El cambio en los patrones de inversión se hizo evidente cuando los inversores comenzaron a abandonar los sectores defensivos para volver a destinar su capital a acciones de crecimiento y cíclicas. Grupos industriales como el automotriz, el hardware tecnológico y la banca lideraron el fortalecimiento del mercado, mientras que el sector de consumo básico tendió a quedarse rezagado.

En la región asiática, ocurrió una tendencia similar, donde índices principales como el KOSPI de Corea del Sur registraron un fuerte repunte del 5,11 % tras haber estado brevemente en una fase de mercado bajista. También se registraron alzas en las bolsas de Hong Kong y Japón, donde el Hang Seng y el Nikkei 225 mostraron sólidas ganancias. Aunque los mercados regionales mostraron resiliencia, los inversores continúan atentos a los movimientos futuros, observando la estabilidad de los rendimientos de los bonos del Tesoro de EE. UU. y la dinámica económica global, aún ensombrecida por las incertidumbres geopolíticas.