El conflicto por transacciones de joyería de oro que involucra a la joyería Toko Mas Gunung Kawi ha entrado en una nueva fase. Tras enfrentar acusaciones negativas, la tienda, a través de su abogado Kurniawan, rompió el silencio para desmentir todas las acusaciones contenidas en la denuncia presentada por una consumidora llamada Neli ante la Dirección de Investigación de Delitos Especiales (Ditreskrimsus) de la Policía Regional de las Islas Bangka Belitung.
Más allá de desmentir las acusaciones, la joyería Toko Mas Gunung Kawi también ha emprendido acciones legales al presentar una denuncia penal contra la demandante ante la Policía de la Ciudad de Pangkalpinang (Polresta) por presunto intento de extorsión. El reporte policial se presentó luego de que los esfuerzos de mediación amistosa fracasaran debido a demandas de compensación que la tienda consideró irracionales.
Kurniawan enfatizó que su cliente apoya plenamente la investigación en curso por parte de la Policía Regional de Bangka Belitung (Babel). Para él, el proceso legal formal es el ámbito más justo y objetivo para demostrar los hechos reales, poniendo fin al mismo tiempo a las especulaciones infundadas que circulan entre el público.
Respecto a las acusaciones sobre discrepancias en la pureza del oro en los aretes comprados por la denunciante, Kurniawan aseguró que todas las joyas vendidas por Toko Mas Gunung Kawi cumplen con las especificaciones oficiales. Garantizó que cada producto posee un código de producción y características específicas cuya autenticidad se puede verificar con el recibo de compra.
Kurniawan también aclaró el asunto del millón de rupias (Rp1 millón) que previamente se le entregó a Neli. Recalcó que el dinero no constituía una admisión de culpabilidad, sino una iniciativa moral personal como abogado para tranquilizar a la consumidora decepcionada, canalizada a través de un periodista que actuó como mediador.
Además, Kurniawan detalló la cronología de los hechos antes de que el caso llegara a la policía. La tienda tenía inicialmente la intención de ofrecer una compensación pacífica de 10 millones de rupias, pero la denunciante exigió una suma de hasta 60 millones de rupias. Ante tales indicios de extorsión, presentaron formalmente la denuncia policial el 10 de julio de 2026.
Para asegurar la objetividad del caso, el abogado también instó a los investigadores a interrogar a la tercera parte que previamente analizó la pureza del oro de la denunciante. Esto es fundamental para verificar los métodos y herramientas de prueba utilizados, mientras la investigación en la Policía Regional de Babel sigue en curso.