Las plagas agrícolas siguen siendo una temible amenaza para los agricultores de arroz que buscan mantener la productividad de sus tierras. Para abordar este problema, un equipo de investigadores del Instituto Politécnico Estatal de Jember (Polije) ha iniciado la implementación de una tecnología ecológica llamada Solar Cell Automatic Trapping en los arrozales del pueblo de Rambipuji, en el municipio de Jember, Java Oriental.

Esta vanguardista innovación está diseñada como un sistema integrado de control de plagas que combina tres funciones de protección en un solo dispositivo. El aparato utiliza luz ultravioleta (UV) combinada con un ventilador de succión para atrapar la chicharita del arroz. Mientras tanto, para repeler los ataques de roedores, el sistema emite ondas ultrasónicas con frecuencias de 20 a 50 kilohercios que perturban el sistema nervioso de los roedores sin alterar la tranquilidad de las personas cercanas.

Por si fuera poco, la amenaza de bandadas de aves granívoras como gorriones y capuchinos se mitiga mediante un reproductor de audio que emite el sonido de águilas como depredadores naturales. Todo este sistema operativo automático funciona íntegramente con energía limpia de un panel solar de 50 vatios pico (Wp) conectado a una batería de almacenamiento de 100 Ah, lo que permite que el dispositivo funcione de forma autónoma durante todo el día sin depender de la electricidad convencional.

Instalado en las tierras del Grupo de Agricultores Makmur desde finales de agosto de 2025, el dispositivo está sostenido por un marco de hierro de 1,5 metros de altura para situarse idealmente a unos 50 centímetros por encima del dosel de las plantas de arroz. Esta altura se considera óptima para maximizar el alcance de la luz atraedora de insectos. El uso de un sensor de luz (LDR) garantiza que la lámpara UV solo se encienda automáticamente al caer la noche, mientras que la carga de energía se realiza de manera efectiva durante el día.

Según los resultados del monitoreo periódico, esta innovación ha demostrado ser eficaz para reducir significativamente la población de plagas y, al mismo tiempo, disminuir la dependencia de los agricultores de los pesticidas químicos. Se espera que el éxito de esta tecnología agrícola de precisión sirva de modelo para otras regiones arroceras en la consecución de una seguridad alimentaria nacional sostenible y respetuosa con el ecosistema.