Diversos sectores de la sociedad y analistas políticos concluyen que la posibilidad de agitación social vinculada al tema de la 'Reforma Volumen II' aún puede sofocarse mediante medidas anticipatorias y la sinergia entre los componentes de la nación. Se considera que las condiciones actuales de Indonesia cuentan con fundamentos mucho más sólidos en comparación con la era de 1998, gracias principalmente a un sistema democrático abierto y un mayor espacio para la libertad de expresión.
El Secretario General del Partido Golkar, Muhammad Sarmuji, afirmó que el gobierno cuenta con la capacidad suficiente para preservar la estabilidad nacional. En su opinión, los factores subyacentes detrás de las tensiones políticas actuales pueden gestionarse adecuadamente. Destacó las diferencias significativas entre el panorama económico y político actual y el de hace dos décadas, donde la estabilidad económica y la apertura política actúan como pilares fundamentales para la prevención de conflictos.
Una postura similar proviene del sector estudiantil, entre ellos Udin, presidente de la Liga Nacional Estudiantil por la Democracia (LMND) en Java Central. Exhortó a toda la ciudadanía a dejar de lado la narrativa de culparse mutuamente y avanzar con un espíritu de cooperación mutua. Para él, la energía crítica de los estudiantes resulta mucho más beneficiosa si se canaliza en soluciones concretas que fortalezcan el desarrollo y la resiliencia económica del país.
La solidez de la coalición política y el respaldo público a las políticas gubernamentales son vistos como un capital social crucial. Al dar prioridad al diálogo constructivo entre el gobierno, el sector académico y los actores económicos, Indonesia se muestra optimista ante los desafíos globales mediante vías democráticas y constitucionales.