La transformación hacia una economía verde en Vietnam se ha convertido en una necesidad crucial para las empresas, no solo en un compromiso de responsabilidad ambiental. Según Hoang Thi Dieu Thuy, directora sénior de HSBC Vietnam, el cambio climático extremo y las fluctuaciones globales de los precios de la energía han obligado a las empresas a optimizar sus operaciones para ser más eficientes económicamente y, al mismo tiempo, respetuosas con el medio ambiente.

En un esfuerzo por responder a la presión de los inversores, socios de la cadena de suministro y consumidores, se exige a los actores empresariales mayor transparencia con respecto a su huella de carbono y sus prácticas operativas. Sin embargo, Thuy advirtió que la financiación de esta transición no puede depender únicamente de préstamos de inversión a largo plazo. Las empresas requieren una estrategia de financiación más dinámica y flexible para equilibrar las necesidades de inversión en infraestructura con el capital de trabajo diario.

HSBC sugiere un enfoque combinado de instrumentos financieros, donde los préstamos verdes se puedan utilizar para proyectos específicos como instalaciones de energía renovable, mientras que los préstamos vinculados a la sostenibilidad (sustainability-linked loans) brindan flexibilidad operativa con objetivos de KPI medibles. Además, las soluciones de financiación del comercio desempeñan un papel fundamental como 'lubricante' para el flujo constante de bienes y capital durante el proceso de transición diaria.

Un paso fundamental para las empresas es crear un sistema de recopilación de datos consistente, que abarque desde los registros de facturas de energía hasta la gestión de residuos. Aunque no tiene por qué ser tan elaborado como un informe ESG a gran escala, los datos estructurados sistemáticamente facilitarán a las empresas la elaboración de planes de transformación de 12 a 24 meses que sean realistas y medibles financieramente.

Para minimizar el riesgo de 'greenwashing' y aumentar la confianza de las instituciones de financiación, se recomienda a las empresas realizar una verificación por parte de terceros de sus datos de sostenibilidad. Asimismo, se requiere reforzar la gobernanza interna para que cada métrica de desarrollo sostenible pueda ser monitoreada con precisión y rinda cuentas en todos los documentos financieros de la empresa.

Por otro lado, el papel del gobierno se considera vital para proporcionar regulaciones claras sobre los estándares del mercado y la taxonomía verde. El aprendizaje de países como Singapur e Indonesia demuestra que una infraestructura de datos sincronizada y un ecosistema de verificación sólido son catalizadores clave para crear un entorno empresarial competitivo y sostenible a escala global.