Durante mucho tiempo, la imagen de una ballena flotando en posición invertida sobre la superficie del mar a menudo se ha malinterpretado como una señal de que el animal estaba enfermo, herido o varado. Sin embargo, un nuevo estudio publicado en la revista Mammalian Biology desmiente esta creencia errónea al revelar una realidad biológica diferente.
A través de observaciones intensivas mediante tecnología de drones, los investigadores monitorearon la migración de las ballenas francas australes (Eubalaena australis), que recorren una distancia de 6.000 kilómetros entre las aguas de Australia Occidental y la región antártica. Los datos recopilados muestran que este comportamiento de flotar al revés no tiene relación alguna con problemas de salud o un deterioro de la condición fisiológica.
Un análisis detallado descubrió que esta posición única es, en realidad, una estrategia de descanso que emplean las madres ballena. Esta actividad se observó de manera constante en madres que acababan de dar a luz, así como en aquellas que se encontraban en la fase final del embarazo. Las madres aprovechan esta posición para recuperar energía tras la ardua tarea de cuidar a sus crías en mar abierto.
En el estudio de 59 parejas de madres y crías, se registró que alrededor del 25% de las madres mostraron este comportamiento durante casi el 19% de la duración total de la observación. Estos hallazgos ofrecen una nueva perspectiva a los biólogos marinos para comprender los patrones de comportamiento y las necesidades de descanso de las grandes especies de ballenas durante períodos migratorios exigentes.