El fundador y director ejecutivo de Tesla, Elon Musk, ha desmentido rotundamente los rumores que sugieren que la compañía de vehículos eléctricos se está preparando para escindir (spin-off) su negocio en China. Anteriormente se había rumoreado que esta separación formaba parte de un plan de fusión entre Tesla y SpaceX. A través de la plataforma de redes sociales X, Musk enfatizó que la noticia es falsa y no tiene sentido.
Este rumor fue difundido inicialmente por un informe de The Wall Street Journal, que afirmaba que los asesores de Tesla habían discutido varias opciones estratégicas para sus operaciones en China. Algunas de las opciones analizadas incluían la escisión de la división, la venta de activos e incluso el cese de operaciones. No obstante, el informe también reconocía que el plan seguía siendo dinámico y no tenía un cronograma definitivo.
Muchos consideran que un plan de fusión entre estos dos gigantes tecnológicos enfrentaría obstáculos regulatorios y geopolíticos sumamente complejos, especialmente por parte del gobierno chino. Esto se debe a que SpaceX desempeña un papel fundamental como contratista de defensa principal de los Estados Unidos, gestionando programas de satélites de seguridad nacional delicados. Por otro lado, Tesla depende en gran medida del mercado chino, siendo propietaria absoluta de su gigafábrica en Shanghái.
Desde el punto de vista operativo, la división de la gestión entre las unidades de negocio de Tesla en los Estados Unidos y China no es realmente un tema nuevo. Anteriormente se informó que Musk había ordenado restricciones estrictas al acceso de datos y sistemas entre ambas regiones. Esta estrategia se implementó deliberadamente para proteger la continuidad del negocio de Tesla en EE. UU. en caso de que las relaciones diplomáticas y económicas entre Washington y Pekín se deterioraran aún más.
China en sí misma desempeña un papel crucial en la continuidad del negocio global de Tesla. La Gigafactory de Shanghái es la instalación de producción más grande y eficiente del fabricante de automóviles eléctricos, y representa más de la mitad de sus entregas globales totales. Gracias a una cadena de suministro local altamente integrada, Tesla ha logrado reducir los costos de producción del Model 3 y Model Y a sus niveles más bajos.
La institución financiera JPMorgan evalúa que es casi imposible que una posible fusión entre Tesla y SpaceX obtenga el visto bueno de los reguladores chinos. La estrecha relación de SpaceX con el ejército estadounidense sin duda despertaría preocupaciones de seguridad nacional para Pekín. A pesar de estos temas delicados, el mercado respondió con calma, lo que se reflejó en un aumento de aproximadamente el 2 por ciento en las acciones de Tesla durante la sesión de negociación previa a la comercialización.