Las tensiones geopolíticas en Medio Oriente se han vuelto a intensificar tras las amenazas militares de Estados Unidos contra una misteriosa instalación subterránea en Irán. Conocido como el "Monte Kapak" o Kuh-e Kolang Gaz La, el complejo situado cerca del emplazamiento nuclear de Natanz es presuntamente el bastión más seguro para el almacenamiento de las centrifugadoras de enriquecimiento de uranio de Teherán.

Situado a unos 220 kilómetros al sur de Teherán, la construcción de este proyecto secreto comenzó en 2020. La medida fue adoptada por el gobierno iraní como respuesta defensiva tras una serie de actos de sabotaje y ataques físicos que dañaron su infraestructura nuclear en la superficie. Desde entonces, las obras de los túneles bajo las montañas rocosas se han intensificado masivamente.

Varios informes de inteligencia y análisis de expertos militares estiman que esta instalación fue construida a una profundidad de más de 100 metros bajo formaciones de roca dura. Esta estructura geológica sumamente sólida hace que el emplazamiento del Monte Kapak sea casi imposible de destruir con ataques aéreos convencionales. De hecho, se duda de que incluso la bomba antibúnker más potente del ejército estadounidense, la GBU-57 Massive Ordnance Penetrator, sea capaz de inutilizar toda la zona en un solo ataque.

La amenaza de destrucción de este sitio fue formulada directamente por Donald Trump, quien subrayó que la inteligencia de Washington sigue vigilando de cerca los movimientos en la región. Esta severa advertencia surgió después de que informes de la inteligencia israelí indicaran el traslado de miles de centrifugadoras de enriquecimiento de uranio a los túneles subterráneos para evitar posibles ataques aéreos.

Por otro lado, Teherán niega rotundamente las acusaciones de desarrollo de armas de destrucción masiva e insiste en que su programa nuclear está destinado en su totalidad a necesidades energéticas civiles pacíficas. No obstante, el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) expresó su preocupación por la falta de transparencia, dado que los inspectores internacionales aún no han obtenido acceso de verificación directa al complejo del Monte Kapak.