Vietnam está entrando en un nuevo capítulo en el mapa económico global al cambiar el enfoque de su política de inversión extranjera directa (IED). Según registros del Ministerio de Finanzas, la realización de inversiones en el primer semestre de 2026 registró un aumento significativo del 61%, con un valor registrado que alcanzó los 34.600 millones de dólares. Esta cifra consolida la posición de Vietnam como un destino principal para los inversores internacionales en medio de la dinámica cambiante de las cadenas de suministro globales.
Este cambio de paradigma se plasma formalmente en la Resolución N.º 10-NQ/TW emitida por el Politburó. El gobierno vietnamita ya no busca únicamente la cantidad de capital, sino que prioriza la inversión de alta calidad. El enfoque principal se dirige a sectores estratégicos como la industria de semiconductores, la inteligencia artificial (IA), las tecnologías limpias y los centros de investigación y desarrollo (I+D) que generan efectos de desbordamiento tecnológico hacia el sector industrial nacional.
Para el sector empresarial nacional, especialmente las pequeñas y medianas empresas (PYMES), esta orientación política abre de par en par las puertas a la participación en el ecosistema de las empresas multinacionales. Se considera que esta oportunidad es muy prometedora para las mujeres empresarias, que dominan sectores industriales de apoyo como la logística, el textil y los servicios. Sin embargo, el desafío radica en la capacidad de las empresas locales para cumplir con estrictos estándares de gobernanza, transformación digital y principios de sostenibilidad o ESG (Ambiental, Social y de Gobernanza).
El éxito de varias empresas locales al convertirse en proveedores de nivel 1 (Tier 1) para gigantes tecnológicos como Samsung evidencia que la preparación empresarial y directiva es la clave principal. Con el apoyo adecuado en materia de acceso al crédito y normalización internacional, las empresas dirigidas por mujeres cuentan con la flexibilidad para adaptarse a las cambiantes necesidades del mercado global.
Expertos económicos, incluidos los de Savills Vietnam y la OCDE, enfatizan que el éxito futuro de Vietnam ya no se medirá únicamente por el volumen de capital entrante. Al contrario, la efectividad de la inversión se evaluará en función de cuánta tecnología y conocimiento se absorban en el ecosistema empresarial nacional. La sincronización entre la política gubernamental y la preparación del sector privado nacional es la base fundamental para que la IED cree un efecto multiplicador que refuerce de forma sostenible la competitividad económica nacional.