El running está experimentando actualmente un cambio de significado en la sociedad, especialmente entre las generaciones jóvenes. Ya no es solo una actividad física para mantenerse en forma, sino que se ha transformado en parte de la identidad social, la moda y una tendencia de estilo de vida popularmente conocida como "pelari kalcer" (corredores por moda). Este fenómeno es cada vez más frecuente debido a la proliferación de eventos de carrera y al deseo de compartir los logros deportivos en las redes sociales.

Ante este fenómeno, el profesor de la Facultad de Medicina y Ciencias de la Salud (FKIK) de la Universidad Muhammadiyah de Yogyakarta (UMY), el Dr. Iman Permana, M.Kes., Ph.D., recordó a la población que no se deje llevar por la corriente del fear of missing out (FOMO). Enfatizó que la actividad física debe verse como una inversión en salud a largo plazo y no como un simple estilo de vida pasajero por prestigio social.

Según el especialista en medicina familiar de atención primaria, el ejercicio realizado de manera constante y medida tiene un impacto extraordinario en el cuerpo y la mente. Físicamente, correr puede reducir el riesgo de enfermedades no transmisibles mortales, como la diabetes mellitus, la hipertensión, los accidentes cerebrovasculares y la insuficiencia renal. Desde el punto de vista psicológico, el deporte también es eficaz para reducir los niveles de estrés, ansiedad y depresión.

Para obtener estos beneficios óptimos, el Dr. Iman sugiere que la población consulte las normas de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Para la categoría de ejercicio aeróbico de intensidad moderada como el running, la duración recomendada es de 150 minutos a la semana, divididos idealmente en cinco sesiones de 30 minutos cada una. Además, es importante aplicar el principio FITT, que abarca los aspectos de Frequency (frecuencia), Intensity (intensidad), Time (duración) y Type (tipo de ejercicio).

A pesar de que muchas personas comienzan este deporte por seguir una moda, el Dr. Iman espera que el hábito continúe. Con el paso del tiempo y el aumento de la conciencia sobre la condición física, se espera que la motivación que inicialmente era solo FOMO se transforme en un compromiso real con un estilo de vida saludable y sostenible.