La implementación de la Resolución 68 ha traído un soplo de aire fresco al mundo empresarial en Vietnam. Los datos del del Ministerio de Finanzas muestran un aumento significativo en la creación de nuevas empresas y la reactivación de compañías a lo largo de 2025 y principios de 2026. El sector privado empieza ahora a mostrar su fortaleza, no solo en términos de número de entidades, sino también por su audacia al adentrarse en sectores estratégicos anteriormente dominados por actores extranjeros.

La trayectoria de empresas nacionales como Vingroup, Hoa Phat y FPT es una prueba evidente de esta transformación. A través de inversiones en proyectos de infraestructura a gran escala, como carreteras interoceánicas, redes ferroviarias urbanas, la industria de semiconductores y la inteligencia artificial, estas empresas demuestran que la tecnología de alto nivel ya puede ser dominada por los empresarios locales. Este paso ayuda indirectamente a Vietnam a integrarse más profundamente en la cadena de suministro global.

Aunque el crecimiento a nivel de grandes corporaciones parece prometedor, los observadores económicos advierten sobre una brecha importante. El director de Economica Vietnam, Dr. Le Duy Binh, destacó que las microempresas y los negocios familiares siguen viéndose limitados por los altos costos de cumplimiento legal y políticas fiscales poco adaptativas. Este sector, que absorbe una gran cantidad de empleo, suele ser el más vulnerable a la incertidumbre regulatoria.

En la misma línea, el economista Le Xuan Nghia enfatizó la importancia de realizar mejoras en tres aspectos cruciales: la reforma del sistema institucional, la facilidad de acceso al crédito para las PYMES y el ordenamiento de la balanza comercial. En su opinión, los funcionarios públicos a nivel local necesitan recibir más capacitación para evitar la parálisis en la ejecución de proyectos públicos debido a las dudas de la burocracia en la toma de decisiones.

Se espera que el gobierno no se limite a las políticas macroeconómicas, sino que sea capaz de formular soluciones que lleguen al nivel operativo. La simplificación de los trámites administrativos y la provisión equitativa de liquidez para las pequeñas empresas se consideran clave para que los beneficios de la Resolución 68 se sientan de manera inclusiva. Al crear un entorno empresarial transparente y seguro, se espera que el sector privado sea el motor del crecimiento económico sostenible en el futuro.