El ambiente alrededor del Hotel JW Marriott, en la zona de Santa Fe, Ciudad de México, se volvió repentinamente ruidoso la madrugada del domingo (5/7/2026). Decenas de aficionados de la selección mexicana se congregaron frente al alojamiento del equipo inglés con instrumentos sonoros, desde bocinas hasta fuegos artificiales, con el fin de perturbar el descanso de los jugadores de los 'Three Lions'.

Esta acción forma parte de una táctica psicológica utilizada frecuentemente por los aficionados en América Latina para perturbar la preparación del rival antes de un partido crucial. A pesar de que la policía local estaba desplegada en el lugar, la multitud de aficionados locales permaneció allí y continuó coreando cánticos hasta altas horas de la noche.

No es la primera vez que ocurre un hecho similar durante la Copa del Mundo 2026. Anteriormente, se realizó una acción parecida contra la selección de Ecuador en la fase eliminatoria, lo que provocó una protesta oficial de la federación de fútbol correspondiente ante el comité organizador. Sin embargo, la tradición de generar ruido fuera del hotel del rival continúa como una forma de presión mental.

Al responder a la perturbación, el entrenador de Inglaterra, Thomas Tuchel, admitió no estar sorprendido. Afirmó que su equipo ya había anticipado este tipo de inconvenientes y enfatizó que unas pocas horas de descanso interrumpido no mellarán la concentración de sus dirigidos de cara al próximo duelo de octavos de final.