El panorama del comercio digital en Indonesia está experimentando un cambio significativo a medida que más empresas o sellers (vendedores) comienzan a limitar su dependencia de las grandes plataformas de marketplace como Shopee, Tokopedia y TikTok Shop. Esta tendencia, a menudo descrita como un éxodo, es impulsada por la acumulación de decepciones de los propietarios de marcas respecto a diversas políticas nuevas que consideran perjudiciales para la continuidad de sus negocios.
Varios comerciantes se quejan del aumento de los costos operativos digitales, que van desde incrementos en las comisiones de las plataformas que ahora oscilan entre el 10 y el 35 por ciento, tarifas de procesamiento de pedidos, tarifas de publicidad, hasta la obligación de asumir los subsidios de envío gratuito. Además de la carga financiera que presiona cada vez más los márgenes de ganancia, la incertidumbre en las regulaciones operativas, como la suspensión repentina de cuentas y los cambios en los algoritmos de visualización de productos, empeora el clima de negocios dentro del ecosistema.
Históricamente, los marketplaces han sido el principal motor de la digitalización de las MIPYMES nacionales al eliminar las barreras del mercado tradicional. Sin embargo, la posición de negociación altamente dominante de las plataformas ahora las sitúa como guardianes del mercado (gatekeepers) con control total sobre el tráfico de transacciones. Los analistas consideran que este fenómeno indica que la industria del comercio electrónico en Indonesia ha entrado en una fase de madurez, donde los empresarios comienzan a darse cuenta de la importancia de tener un control total sobre sus activos digitales.
No obstante, abandonar por completo la red de marketplaces no es una solución sensata, dada la enorme base de consumidores ya establecida. El paso más realista para las empresas hoy en día es implementar una estrategia omnichannel. En este enfoque, los marketplaces se siguen utilizando como un medio para captar nuevos clientes, mientras que los sitios web independientes, las redes sociales y los servicios de mensajería instantánea se optimizan para generar lealtad e interacción directa a largo plazo con los clientes.
El futuro de la economía digital de Indonesia no debe quedar atrapado en una lucha de poder entre los proveedores de plataformas y los vendedores asociados. La sostenibilidad de este ecosistema depende en gran medida de la creación de una relación más equilibrada, transparente y responsable. Se exige a las plataformas de comercio electrónico que sean más abiertas sobre los ajustes de tarifas, mientras que las empresas deben seguir mejorando su capacidad de adaptación y su independencia digital.