La Agencia Nacional de Investigación e Innovación (BRIN), a través del Centro de Investigación Metalúrgica, ha presentado oficialmente la última tecnología en el procesamiento de mineral de níquel. Se afirma que esta innovación puede aumentar la eficiencia del aprovechamiento del material hasta en un 98 por ciento, reduciendo significativamente los residuos de producción que han sido un gran desafío en el sector minero.
La principal ventaja de este método radica en su flexibilidad para procesar dos tipos de mineral de níquel, a saber, saprolita y limonita, de forma simultánea en un único flujo de trabajo. A diferencia de las técnicas convencionales que solo se enfocan en la extracción de níquel, esta tecnología es capaz de procesar hierro y magnesio al mismo tiempo para ser reprocesados en materiales de alto valor económico, incluidas materias primas para baterías de vehículos eléctricos.
El investigador del BRIN, Iwan Setiawan, explicó que este desarrollo se basa en la filosofía de residuo cero o *zero waste*. Con cinco patentes ya registradas, esta tecnología está diseñada para reducir el consumo de energía en comparación con los métodos metalúrgicos tradicionales, asegurando al mismo tiempo que cada elemento mineral contenido en el mineral de níquel pueda aprovecharse al máximo.
Actualmente, la efectividad de la tecnología ya ha sido probada mediante una serie de pruebas de laboratorio y a escala semiexperimental con capacidades de cientos de kilogramos. Como siguiente paso, el equipo de investigación se compromete a construir una planta piloto a mayor escala para garantizar la viabilidad técnica y comercial antes de que esta tecnología sea adoptada ampliamente por la industria minera nacional.