El sentimiento negativo envolvió a los mercados bursátiles asiáticos en la jornada de negociación del miércoles (8/7/2026). La mayoría de los principales índices de la región cotizaron a la baja, siguiendo la tendencia negativa registrada anoche en Wall Street. La presión del mercado fue provocada por una combinación de venta masiva de acciones tecnológicas y crecientes tensiones geopolíticas en Oriente Medio.
El índice japonés Nikkei 225 registró una caída del 0,89 por ciento, situándose por debajo del nivel de 68.000, mientras que el índice Topix le siguió con una corrección del 0,8 por ciento. La caída significativa en el mercado japonés se debió a la preocupación de los inversores por la competencia en la industria de semiconductores, tras las informaciones sobre el desarrollo independiente de chips de inteligencia artificial (IA) por parte de la empresa china DeepSeek.
Una situación similar se vivió en la bolsa de Corea del Sur, donde el índice KOSPI sufrió una fuerte corrección del 2,35 por ciento hasta situarse en los 7.476 puntos, su nivel más bajo en el último mes. A pesar de que el gigante tecnológico Samsung Electronics presentó unos sólidos resultados trimestrales, las dudas del mercado sobre la sostenibilidad del gasto global en infraestructura de IA siguieron siendo el sentimiento dominante que presionó a las acciones de semiconductores y otros sectores manufactureros.
Más allá del sector tecnológico, la escalada del conflicto en Oriente Medio también sirvió de catalizador negativo para los mercados financieros. Los ataques aéreos de Estados Unidos sobre territorio iraní tras un incidente en el estrecho de Ormuz provocaron un aumento repentino de los precios mundiales del petróleo crudo. La subida de las materias primas aumentó la inquietud de los inversores sobre la estabilidad económica mundial y los impulsó a alejarse de los activos de alto riesgo.
En respuesta a la acusada volatilidad, las autoridades financieras de Corea del Sur declararon que intensificarán la supervisión de la estabilidad del mercado. Esta medida busca mitigar los riesgos en las acciones de gran capitalización y los productos ETF apalancados, considerados factores que agravaron las fluctuaciones de precios.
Por su parte, el comportamiento de las bolsas asiáticas mostró resultados mixtos. El índice Shanghai Composite de China y el ASX 200 de Australia cerraron a la baja un 0,35 por ciento y un 1,08 por ciento, respectivamente. Por el contrario, el mercado bursátil de Hong Kong logró registrar un avance del 1,51 por ciento, seguido por un ligero incremento del 0,15 por ciento en el índice Straits Times (STI) de Singapur.