Una decisión valiente fue tomada por Joey Low, una mujer de 30 años que optó por dejar su brillante carrera como gerente de producto en la empresa global de criptoactivos OKX. Esta drástica decisión se tomó para salvar a Hup Cheong Roasted Food, un negocio culinario familiar fundado en 1985 que se encontraba al borde de la quiebra financiera.
Tras involucrarse directamente en el negocio en 2024, Joey descubrió una realidad sorprendente sobre la situación financiera de la empresa. El negocio fundado por su padre, Tommy Low, arrastraba deudas incobrables por un valor de 500.000 SGD (unos 7.000 millones de rupias). Uno de los mayores deudores era un socio comercial de fideos con wonton, cuya deuda ascendía a 3.600 millones de rupias.
Hup Cheong Roasted Food, conocido en su día como un puesto de comida legendario de char siu y pato asado, atravesó momentos difíciles debido a la pandemia de COVID-19. Una caída de las ventas en tiendas físicas de más del 50 por ciento, sumada al aumento de los costes operativos y a un contrato de alquiler de la fábrica que expira en 2027, dejó al negocio familiar en una posición muy vulnerable.
Negándose a dejar caer el legado de sus padres, Joey implementó una gestión financiera más disciplinada. Comenzó a registrar periódicamente a los clientes morosos y a contactar con ellos personalmente. Esta firme medida logró recuperar 50.000 SGD para las arcas de la empresa.
Además de la reestructuración financiera, Joey innovó con el lanzamiento de una nueva marca llamada Charrou. Este producto de carne asada congelada y comida lista para consumir está diseñado específicamente para atraer al público joven, implementando un sistema de pago por adelantado para mantener estable el flujo de caja. Hoy en día, esta estrategia de transformación está dando frutos con ingresos en constante aumento, ofreciendo un nuevo rayo de esperanza para la supervivencia futura del negocio de la familia Low.