La industria del café en Indonesia sigue mostrando una tendencia positiva, reflejada en la proliferación de cafeterías modernas en varios rincones de las ciudades. En Surakarta (Solo), este fenómeno es claramente visible a lo largo de avenidas principales como Jalan Slamet Riyadi hasta la zona de Laweyan. Las cafeterías ya no son solo lugares de paso, sino nuevos espacios sociales que prosperan incluso en los callejones residenciales.
Uno de los emprendedores que ha aprovechado esta oportunidad es la cafetería 1956 en la zona de Tipes, Solo. Con un concepto de "slow bar", este establecimiento apuesta por el café de especialidad filtrado manualmente (manual brew). Con un capital inicial de unos 15 millones de rupias para el alquiler del local, el propietario ha logrado sostener su negocio y atraer a turistas tanto nacionales como extranjeros de los Países Bajos, Alemania y Japón, especialmente los fines de semana.
Farid Adi Prasetya, académico de la Facultad de Economía y Negocios de la Universidad Muhammadiyah de Surakarta (UMS), evalúa que el consumo de café ha pasado de ser un simple calmante de la sed a formar parte del estilo de vida y de un espacio de productividad. Las cafeterías modernas han transformado con éxito el concepto tradicional del "warung kopi" de la década de 1990 en espacios para la interacción social, la realización de tareas académicas y el teletrabajo (remote working).
La escala de este crecimiento no es menor. Según datos de Point of Interest a mayo de 2026, Indonesia cuenta con más de 461.000 cafeterías, superando a grandes productores como Brasil y Vietnam. El impacto económico también es significativo para las arcas locales. El alcalde de Solo, Respati Ardi, proyecta que la contribución de este sector a los Ingresos Originales de la Región (PAD) de Solo podría superar los 20.000 millones de rupias anuales.
A pesar de ser prometedor, Farid advierte que el alto nivel de competencia hace que la vida útil promedio de una cafetería sea de solo 3 a 5 años. Las bajas barreras de entrada (low barrier to entry) a menudo provocan la saturación del mercado. Para sobrevivir, los propietarios de negocios deben ser sensibles a las dinámicas del mercado impulsadas por la demanda por curiosidad (curiosity-driven demand) y el fenómeno FOMO (miedo a perderse algo).
La flexibilidad estratégica es clave para la sostenibilidad de este negocio. Farid ejemplificó el cambio del mercado objetivo de estudiantes a familias mediante la provisión de áreas de juegos infantiles. Una estrategia similar aplica la cafetería 1956, que cambia regularmente sus tipos de granos de café y ajusta los niveles de tueste (roasting) para que el sabor del café siga siendo agradable tanto para principiantes como para verdaderos amantes del café.
Desde el punto de vista laboral, este subsector culinario contribuye significativamente a la absorción de empleo informal, que abarca desde baristas y camareros hasta la cadena de suministro de los productores locales de café. Datos de la Agencia Central de Estadísticas (BPS) señalan que la industria cafetera nacional sustenta el sustento de 1,8 millones de familias de pequeños agricultores. Sin embargo, los desafíos relacionados con la protección laboral y la claridad en las trayectorias profesionales de los trabajadores informales de las cafeterías siguen siendo una tarea pendiente para el futuro.