Un momento lleno de emoción se vivió en el New York New Jersey Stadium la madrugada del lunes (6/7/2026) WIB, cuando el camino de Brasil en el Mundial de 2026 llegó a su fin en los octavos de final. El equipo dirigido por Carlo Ancelotti se vio obligado a ceder ante Noruega por un ajustado 1-2, un resultado que desvaneció las esperanzas de la Seleção de conquistar el título este año.

El encuentro se convirtió en una pesadilla para Brasil después de que Erling Haaland anotara dos goles cruciales en la segunda parte. A pesar de que Neymar aportó algo de esperanza con un gol de penalti en el tiempo añadido, el esfuerzo no fue suficiente para salvar al equipo de la eliminación. Esta derrota supone un registro sombrío para Brasil, que cae en la fase de octavos de final de este torneo cuatrienal por primera vez desde 1990.

Para Neymar, esta derrota tuvo un significado mucho más profundo. A sus 34 años, dejó entrever de forma implícita que este partido fue su última aparición con la selección nacional. Rompió a llorar en medio del terreno de juego, marcando el final de una larga trayectoria que comenzó en este mismo estadio hace dieciséis años.

Neymar cierra su carrera internacional con impresionantes estadísticas como el máximo goleador histórico de Brasil, con un total de 80 goles en 130 partidos. Esta cifra supera el récord de la leyenda del fútbol Pelé. Sin embargo, no haber conseguido el trofeo de la Copa del Mundo sigue siendo la única asignatura pendiente en la brillante carrera del maestro sobre el césped.