La Agencia Nacional de Investigación e Innovación (BRIN) ha dado un paso adelante en la industria verde mediante el desarrollo de tecnología de reciclaje de residuos. Esta última innovación convierte con éxito los residuos sólidos del procesamiento de níquel y la biomasa de cáscaras de palma aceitera en polvo de aleación de hierro de gran utilidad. Se espera que este paso estratégico acelere la implementación de la economía circular y minimice el impacto ambiental de las actividades mineras y agrícolas.

Esta investigación de vanguardia comenzó con una auditoría tecnológica realizada por el equipo de investigadores de BRIN en el sector de la industria del procesamiento de níquel durante el período de 2019 a 2020. Los resultados de la evaluación revelaron que el proceso de hidrometalurgia del níquel deja una cantidad masiva de residuos sólidos que no se han aprovechado de manera óptima. De hecho, cada tonelada de mineral de níquel extraída genera alrededor de 1,5 toneladas de lodo residual con un contenido de hierro de hasta el 40 por ciento.

Para convertir este potencial oculto en productos de valor añadido, los investigadores utilizaron carbón de cáscara de palma aceitera como agente reductor natural. Nur Ikhwani, investigadora del Centro de Investigación de Tecnología de Minerales de BRIN, explicó que el uso de esta biomasa de palma aceitera es una clave fundamental para producir materiales avanzados más ecológicos, al tiempo que reduce la dependencia de la industria del carbón.

La aplicación de este nuevo método no solo es respetuosa con el medio ambiente, sino que también reduce significativamente el consumo de energía. La temperatura operativa del proceso de reducción se redujo con éxito de 1.380 grados Celsius a 1.200 grados Celsius. Esta eficiencia térmica reduce automáticamente los costes de producción y produce un polvo de aleación de hierro con un tamaño de precisión de aproximadamente 50 micras, listo para ser absorbido por las industrias de fabricación y pulvimetalurgia.

Otra ventaja de la innovación de BRIN radica en su capacidad para producir polvo de aleación de hierro directamente, sin pasar por las fases de hierro esponja o arrabio de los métodos convencionales. En el futuro, el enfoque de la investigación se dirigirá a métodos para reducir el contenido de azufre mediante enfoques físicos y biológicos. Actualmente se está explorando una estrecha colaboración con el sector privado para acelerar la transferencia y comercialización de esta tecnología en el mercado nacional.