Un equipo de investigadores del Real Instituto de Tecnología de Melbourne (RMIT), Australia, acaba de presentar una innovación de vanguardia en los esfuerzos por mitigar la contaminación global por microplásticos. A través del desarrollo de un método denominado tecnología de "doble burbuja", los científicos han logrado crear un sistema de filtración capaz de eliminar más del 90% de las partículas de microplásticos de las aguas residuales.
Esta tecnología funciona combinando simultáneamente la eficiencia de las microburbujas y las nanoburbujas. Durante su funcionamiento, las microburbujas generan flotabilidad que eleva las partículas de microplásticos a la superficie, mientras que las nanoburbujas incrementan el proceso de adhesión y agregación de las partículas. Se ha demostrado que esta sinergia es mucho más efectiva que el uso de un solo tipo de burbuja en el proceso de separación de contaminantes.
Este método está diseñado para perfeccionar la tecnología de Flotación por Aire Disuelto (DAF, por sus siglas en inglés), que ya se utiliza habitualmente en las plantas de tratamiento de aguas residuales. Su ventaja principal reside en la facilidad de implementación; el sistema se puede aplicar simplemente optimizando las condiciones operativas, como la presión del aire y la duración de la saturación, por lo que no requiere modificaciones de infraestructura de alto costo.
Los resultados de las pruebas muestran que la efectividad de esta tecnología no se ve afectada por la presencia de componentes orgánicos complejos, como aceites y grasas, que se encuentran con frecuencia en las aguas residuales. De hecho, en ciertas condiciones, estos componentes ayudan en el proceso de aglomeración de los microplásticos para que sean más fáciles de separar antes de que las aguas residuales se viertan al medio ambiente.
El profesor asociado Biplob Pramanik, investigador principal del estudio, enfatizó que las plantas de tratamiento de aguas residuales actuales suelen ser puntos de distribución para los microplásticos que escapan a los sistemas de filtración estándar. Al capturar estas partículas en una etapa temprana, la acumulación de microplásticos en los ecosistemas se puede reducir significativamente. Actualmente, el equipo de investigación busca asociarse con el sector industrial para realizar pruebas a gran escala a fin de validar esta tecnología en el campo.