El Ministerio de Salud (Kemenkes) de la República de Indonesia publicó oficialmente los resultados de la investigación sobre la atención médica prestada a la difunta Dra. Icha. Según las conclusiones del equipo de investigación, las medidas médicas adoptadas por el Hospital Regional de Kefamenanu y el Hospital Leona para la paciente que sufrió una mordedura de serpiente cumplieron con los procedimientos operativos estándar (SOP) vigentes.
Yuli, representante del Ministerio de Salud, enfatizó en una rueda de prensa virtual que la administración del Suero Antiofídico (SABU) no puede realizarse de manera indiscriminada. Según explicó, el uso del suero debe basarse en indicaciones clínicas precisas para evitar riesgos que puedan poner en peligro la seguridad del paciente. Dicha decisión médica se tomó tras rigurosas etapas de evaluación que el equipo médico debía cumplir.
Más allá de los aspectos médicos, el Ministerio de Salud destacó los incidentes de intimidación y violencia verbal sufridos por la Dra. Icha antes de su fallecimiento. Este fenómeno ha generado una profunda preocupación por la falta de protección para los profesionales médicos y el personal sanitario en el ejercicio de sus funciones en el campo.
El Ministerio considera que existe una brecha de coordinación considerable entre los Centros de Atención Médica (Fasyankes), las Oficinas de Salud y los Gobiernos Locales para garantizar la seguridad y el acompañamiento del personal sanitario. Esta deficiencia sistémica a nivel regional es ahora un punto crítico que el gobierno central busca corregir de inmediato.
El Gobierno reiteró que evaluará la aplicación de la protección al personal de salud, la cual ya está estipulada en la Ley de Salud y sus reglamentos derivados. El fortalecimiento de este sistema de protección se considera crucial para que el personal médico pueda trabajar sin la sombra de intimidaciones o presiones externas.