El misterio de la desaparición de dos adolescentes de la aldea de Krinjing, pueblo de Krinjing, distrito de Watumalang, regencia de Wonosobo, terminó trágicamente. Arifin Nurohmat (18) y Yufaidin (15) fueron encontrados sin vida en el fondo de un barranco de unos 284 metros de profundidad en la zona de Curug Tiga, en el monte Bismo, el domingo (12/7/2026).

Este trágico hallazgo puso fin a una intensa operación de búsqueda que se prolongó durante casi dos semanas y contó con la participación de más de 200 efectivos. Equipos de salvamento (SAR), el Ejército (TNI), la Policía (Polri), la agencia de emergencias (BPBD), voluntarios amantes de la naturaleza y residentes locales unieron fuerzas para peinar el difícil terreno montañoso y dar con las víctimas.

La cronología de los hechos comenzó el martes (30/6/2026) por la tarde, cuando ambos adolescentes se marcharon de casa sin despedirse de sus familias. El jefe del distrito de Watumalang, Arief Hardiyanto, reveló que algunos vecinos los vieron caminar hacia las laderas del monte Bismo antes de que se perdiera por completo el contacto.

Al no regresar por la noche, las familias, con la ayuda de los vecinos, iniciaron de inmediato una búsqueda por su cuenta. Sin embargo, la falta de pistas los obligó a denunciar el hecho ante las autoridades el jueves (2/7/2026), lo que derivó en la puesta en marcha de una operación oficial de búsqueda por parte de Basarnas.

El coordinador del puesto de búsqueda y rescate (SAR) de Wonosobo, Dani Fitra Maulana, señaló que el área de búsqueda extensa y la escasez de rastros dejados por las víctimas fueron los principales obstáculos. El equipo conjunto llegó a desplegar drones térmicos (UAV) y perros de rastreo (K9) para peinar las principales rutas de senderismo como Silandak, Sikunang y Deroduwur.

Después de que la operación estándar de siete días se prorrogara por tres días más, el equipo de Wanadri Bandung, junto con los vecinos locales, logró finalmente dar con una pista decisiva. Ambos fueron hallados sin vida en el fondo del barranco del Bloque Sidongkal, a muy corta distancia el uno del otro.

El proceso de evacuación fue dramático y duró unas siete horas, ya que los equipos de rescate tuvieron que utilizar equipos especializados de rescate vertical para extraer los cuerpos de las profundidades del empinado barranco.

Los resultados de los exámenes médicos realizados en el Hospital Regional Setjonegoro de Wonosobo confirmaron que no había indicios de violencia en los cuerpos. Se sospecha firmemente que la causa de la muerte se debió a un fuerte impacto tras resbalar y caer al barranco, sufriendo lesiones fatales como fracturas óseas y traumatismo craneoencefálico.