El Ministerio de Salud ha publicado directrices oficiales como medidas preventivas y curativas para abordar los trastornos mentales a nivel comunitario. Esta medida estratégica, firmada por la Viceministra de Salud, Dra. Nguyen Thi Lien Huong, tiene como objetivo estandarizar la detección temprana y la gestión de la atención para las personas en riesgo, así como para aquellas que ya padecen trastornos de salud mental.
En las directrices, el gobierno mapea varios factores de riesgo que desencadenan trastornos mentales, que van desde aspectos biológicos como antecedentes genéticos y enfermedades crónicas, hasta factores psicológicos como el estrés prolongado y la incapacidad para gestionar las emociones. Además, los factores sociales que incluyen la pobreza, el desempleo y la exposición negativa en las redes sociales también son motivo de seria preocupación en este documento de orientación.
Para frenar el aumento de los trastornos mentales, el Ministerio de Salud insta al público a adoptar un estilo de vida saludable. Esto incluye dormir entre 7 y 9 horas cada noche, realizar actividad física regular, consumir una dieta equilibrada y controlar el uso de sustancias adictivas como el alcohol y el tabaco. El dominio de las habilidades para la vida, como el manejo del estrés y las habilidades de comunicación, también se considera crucial para desarrollar la resiliencia mental.
Como instrumento operativo sobre el terreno, el Ministerio de Salud introdujo un proceso de detección de cinco pasos realizado a través de los centros de atención primaria de salud. Este procedimiento incluye cuestionarios iniciales, estratificación del riesgo y pruebas psicológicas. En el caso de personas en situaciones de emergencia, como tener pensamientos de autolesión, el personal de salud está obligado a priorizar el tratamiento médico inmediato sin esperar a que se complete todo el procedimiento de detección.
Además, los puestos de salud a nivel de subdistrito y comuna servirán como punta de lanza para el seguimiento continuo de los pacientes. Se enfatiza la integración de la atención médica y el apoyo social para garantizar que los pacientes puedan seguir participando en las actividades comunitarias, al tiempo que se minimiza el estigma y la discriminación que a menudo sufren las personas con trastornos mentales.