El Ministerio de Hajj y Umrah (Kemenhaj) declaró firmemente que tomará medidas estrictas contra todos los operadores de viajes y Grupos de Orientación para el Hajj y la Umrah (KBIHU) que hayan demostrado utilizar la peregrinación como un negocio. Esta medida responde a las instrucciones del presidente Prabowo Subianto para preservar la santidad del culto frente a las prácticas de comercialización que perjudican al público.
El viceministro de Hajj y Umrah, Dahnil Anzar Simanjuntak, enfatizó la necesidad de poner fin a cualquier forma de modificación religiosa con fines económicos. Según él, cada institución está obligada a operar dentro del marco legal vigente. Los KBIHU, por ejemplo, deben volver a su esencia original como instituciones de orientación, y no como entidades que buscan beneficios económicos más allá de sus funciones principales.
Actualmente, el gobierno está elaborando un sistema de supervisión más integral para garantizar que todos los organizadores, incluidas las agencias de viajes y los Organizadores Especiales del Hajj (PIHK), operen con transparencia. Esta medida de supervisión está diseñada para brindar una protección integral a los peregrinos, tanto en términos de calidad del servicio como de seguridad de los fondos depositados.
Esta regulación se lleva a cabo tras los hallazgos del gobierno sobre presuntas prácticas fraudulentas y la recaudación no autorizada de fondos de peregrinos por parte de ciertas entidades. El Kemenhaj se compromete a tomar medidas firmes para garantizar que la organización del Hajj y la Umrah en el futuro sea más transparente, rinda cuentas y esté totalmente orientada a proteger los derechos de los ciudadanos como peregrinos.