La decisión de la FIFA de convertir a ExpressVPN en patrocinador oficial de la Copa Mundial de la FIFA 2026 ha desatado una gran polémica en la industria de la radiodifusión del fútbol europeo. Varios actores clave, entre ellos LaLiga y operadores de televisión franceses, han presentado formalmente quejas enérgicas ante el organismo rector del fútbol mundial, al considerar que esta alianza vulnera la integridad de la protección de los derechos de transmisión.
El presidente de LaLiga, Javier Tebas, en su carta de objeción dirigida al presidente de la FIFA, Gianni Infantino, subrayó que este acuerdo comercial es sumamente inapropiado. Tebas teme que esta medida legitime a una empresa que actualmente se encuentra envuelta en disputas legales relacionadas con el acceso ilegal a contenidos audiovisuales de fútbol. Para él, el respaldo a este proveedor de VPN envía una señal equívoca a los clubes y a los titulares de derechos que han realizado importantes inversiones para mantener la exclusividad de sus emisiones.
La tensión tiene su origen en una serie de procesos judiciales en Francia, donde el Tribunal de Primera Instancia de París ordenó en su momento a ExpressVPN el bloqueo de cientos de dominios que transmitían competiciones deportivas sin autorización. Grupos de titulares de derechos, incluidos Canal+ y beIN Sports, denuncian que los servicios VPN suelen utilizarse como puerta de entrada para la piratería de contenidos, lo que a la larga amenaza la sostenibilidad económica de las competiciones.
Por su parte, ExpressVPN rechazó categóricamente estas acusaciones, sosteniendo que su servicio está diseñado para la privacidad y la seguridad digital, y no para facilitar actividades ilegales. La empresa también afirmó que nunca se ha demostrado legalmente que haya infringido leyes relacionadas con la piratería de contenidos en ninguna jurisdicción.
En respuesta a la oleada de protestas, la FIFA declaró que todos los acuerdos comerciales han sido sometidos a un exhaustivo proceso de evaluación y auditoría. La FIFA se comprometió a seguir vigilando la situación para garantizar que esta alianza no interfiera en los esfuerzos conjuntos de las partes interesadas para combatir la piratería de transmisiones, manteniendo al mismo tiempo el equilibrio entre la protección de la privacidad digital y la integridad de los derechos de transmisión deportiva a nivel global.