El fenómeno del éxodo de ciudadanos indonesios (WNI) para recibir servicios médicos en el extranjero sigue mostrando una tendencia ascendente significativa cada año. Aunque a menudo se considera una consecuencia de las limitaciones de la tecnología médica nacional, la experta en administración de servicios de salud de la Facultad de Medicina de la Universidad de Andalas (UNAND), la Prof. Rima Semiarty, enfatiza que la raíz del problema es mucho más compleja y está relacionada con una crisis de confianza del público en el sistema de salud del país.
Según la Prof. Rima, la decisión de los pacientes de viajar a países vecinos como Singapur o Malasia está muy influenciada por su percepción de la experiencia durante el servicio. La calidad de la comunicación, la transparencia de los procedimientos, la certeza del servicio y la facilidad de acceso son indicadores cruciales que a menudo no se cumplen de manera óptima en los hospitales nacionales. Esta brecha en los aspectos no médicos es lo que desencadena la insatisfacción pública y resulta en una pérdida masiva de divisas nacionales.
La investigación realizada por la Prof. Rima identifica al menos cinco obstáculos principales que dificultan el sistema nacional de salud. Estos van desde patrones de comunicación del personal médico que aún no son ideales, la distribución desigual de médicos especialistas, hasta la falta de integración en todo el ecosistema de servicios de salud. La cultura organizacional de los hospitales que aún no está completamente orientada a la comodidad del paciente se considera un factor inhibidor clave para construir la lealtad del público.
Para hacer frente a estos desafíos, la Prof. Rima destaca la importancia de una transformación hacia una atención centrada en el paciente (patient-centered care). Insta a la administración hospitalaria a mejorar de inmediato los estándares operativos, priorizando el humanismo, la rapidez y la transparencia de la información como pilares fundamentales del servicio.
Además, es absolutamente necesaria la colaboración intersectorial que involucre al gobierno, universidades, organizaciones profesionales y actores del sector empresarial. Se espera que este paso estratégico sea un impulso para que los hospitales en Indonesia recuperen la confianza del público, garantizando que el servicio de salud nacional no solo sea competente desde el punto de vista médico, sino también capaz de cumplir con las expectativas de la población en su propio país.