El capitán de la selección croata, Luka Modric, expresó su profunda decepción por la aplicación de la tecnología del Árbitro Asistente de Video (VAR) tras la eliminación de Croacia del Mundial. El veterano jugador destacó varias decisiones arbitrales cruciales que consideró perjudiciales para su equipo, incluida la anulación del gol del empate en el tiempo de descuento que podría haber prolongado las opciones de Croacia.

En sus declaraciones a la prensa, Modric se refirió específicamente a la anulación del gol de Josko Gvardiol por un supuesto fuera de juego que, según él, no tenía fundamento en las repeticiones. Afirmó que no había pruebas claras de un toque de balón para declarar a su compañero en posición adelantada, lo que genera dudas sobre la objetividad del arbitraje en el terreno de juego.

Además del gol anulado, el centrocampista del Real Madrid también cuestionó el penalti concedido a Portugal y ejecutado por Cristiano Ronaldo. Según Modric, los incidentes que implican contacto físico entre jugadores de ambos equipos no deberían ser objeto de intervención del VAR. Criticó el uso de dicha tecnología, calificándolo de selectivo y a menudo poco consistente al evaluar situaciones de 'zona gris' en el área de penalti.

Modric recalcó que la tecnología de video solo debería activarse si existe un error claro y manifiesto, y no para buscar faltas menores o no determinantes. Expresó su frustración porque estas decisiones controvertidas tuvieron un gran impacto en el esfuerzo de sus compañeros, especialmente en los jugadores jóvenes que tanto se han sacrificado por este prestigioso torneo.

A pesar de sentirse perjudicado por las decisiones arbitrales, Modric optó por concluir sus críticas con profesionalismo. Declaró sentirse orgulloso del espíritu de lucha de Croacia sobre el terreno de juego y enfatizó la importancia de que el equipo se reorganice de cara al futuro, a pesar de tener que asimilar el amargo trago de la eliminación del torneo.