El legado de un graduado en salud pública a menudo se mide por su éxito en generar un impacto real en las comunidades locales. Este principio es el que llevó a Kurnia Ramadhani, graduada en 2005 de la Facultad de Salud Pública (FKM) de la Universidad de Airlangga, a ir mucho más allá de los centros de salud locales (Puskesmas) hasta ingresar al ámbito académico en el continente europeo.
La carrera de Kurnia comenzó como educadora de salud, pero consolidó su posición al asumir la dirección del Puskesmas de Tongas. Allí inició un avance creativo al capacitar a los vendedores ambulantes de verduras, conocidos localmente como 'wlijo', como agentes de educación sobre la desnutrición crónica. Esta estrategia, que aprovechó un enfoque cultural, demostró ser efectiva, reduciendo drásticamente los casos de desnutrición de 627 niños en 2019 a solo 80 en 2022.
Sin limitarse a la prevención de la desnutrición crónica, Kurnia también creó el programa 'Mbakyu Sahabat Bumil' (Mbakyu Amigas de las Embarazadas) para mantener en cero la Tasa de Mortalidad Materna (TMM). Esta innovación basada en el empoderamiento de promotoras de salud obtuvo reconocimiento internacional, lo que la llevó a presentar los resultados de este trabajo de campo en la Women’s Health Conference de la Universidad Nacional de Singapur en 2024. Para ella, la innovación en salud no siempre requiere tecnología costosa, sino empatía para humanizar la interacción social.
Con el paso del tiempo, Kurnia modernizó los servicios de salud mediante la implementación de un chatbot de WhatsApp y el movimiento 'Sister Gadis Sehat' (Hermandad de Chicas Sanas) para reducir la anemia en adolescentes. Ella cree que la salud de los adolescentes es la clave principal para romper la cadena de problemas de salud desde el origen, ya que son las futuras madres que formarán a la próxima generación.
Con una gran experiencia de campo y una trayectoria de gran impacto, Kurnia cursa actualmente su doctorado (PhD) en el Centro Médico Universitario de Groninga (Países Bajos) gracias a una beca LPDP. El enfoque de su investigación, respaldado por la subvención Aletta Health Grant, está dirigido a fortalecer las políticas de prevención de la anemia adolescente en Indonesia. Espera que este paso académico sirva como puente para generar políticas de salud más inclusivas y resolutivas para su país natal.