Donald Trump y su familia han logrado acumular una riqueza que alcanza los 5,39 billones de rupias a través de una serie de negocios estratégicos en Oriente Medio. La mayoría de estas ganancias provienen de transacciones de acciones de la empresa de criptomonedas World Liberty Financial, en las que participa una entidad respaldada por la familia real de los Emiratos Árabes Unidos, el jeque Tahnoon bin Zayed Al Nahyan.
Además del sector digital, el imperio empresarial de Trump en la región del Golfo también se ve impulsado por proyectos inmobiliarios a gran escala. La colaboración con desarrolladores locales en la construcción de torres y campos de golf con la marca Trump ha aportado una contribución financiera significativa a la Organización Trump en los últimos tres años.
Los datos muestran un cambio en las tendencias de ingresos derivados de acuerdos de licencias en el extranjero. Tras contraerse las cifras de ingresos extranjeros en 2022 y 2023, las ganancias de Trump se dispararon drásticamente hasta alcanzar los 59 millones de dólares en 2025. Este crecimiento coincidió con la expansión de nuevos proyectos que ingresaron a los mercados de India, Vietnam y Rumanía antes del regreso de Trump a la arena política nacional.
Por otro lado, la participación de Trump en el mundo de las criptomonedas registró un desempeño controvertido pero lucrativo. A través de World Liberty Financial y la venta de monedas meme con la marca Trump, según se informa, recaudó más de 1.400 millones de dólares. No obstante, un informe de Chainalysis destacó pérdidas en cientos de miles de billeteras de criptomonedas pertenecientes a pequeños inversores, lo que generó debates sobre el impacto de la volatilidad de los activos digitales en el público.
Los informes financieros también confirmaron el fortalecimiento de las líneas de negocio tradicionales. Se informó que los ingresos de la destacada propiedad turística, Mar-a-Lago, casi se duplicaron hasta alcanzar los 77 millones de dólares, mientras que los ingresos generales del sector de campos de golf y complejos turísticos crecieron un 15 por ciento.