El plan de la Agencia de Gestión de Inversiones Daya Anagata Nusantara (BPI Danantara) para reestructurar las Empresas Estatales (BUMN) ha recibido una respuesta positiva de varios sectores. La política de reducir el número de entidades estatales de más de mil a solo unas 200 o 300 empresas es vista como una medida concreta para mejorar la eficiencia y optimizar el papel estratégico de las corporaciones públicas.

Esta idea surgió durante una mesa redonda iniciada por el Instituto Nagara junto con Akbar Faizal Uncensored (AFU). El director ejecutivo del Instituto Nagara, Akbar Faizal, reveló que todas las aportaciones críticas de este foro de discusión se resumirán en forma de recomendaciones escritas que se entregarán directamente al presidente Prabowo Subianto.

El economista y analista de políticas públicas de la Universidad de Paramadina, Wijayanto Samirin, expresó su apoyo al cierre de filiales estatales que ya no se consideren relevantes. Según él, el mayor obstáculo en la gestión de las empresas estatales hasta ahora ha sido la burocracia compleja para disolver unidades de negocio que no son comercialmente productivas. Se espera que la presencia de Danantara logre recortar esta burocracia.

En la misma línea, el miembro de la Comisión VI de la Cámara de Representantes (DPR RI), Gde Sumarjaya Linggih, enfatizó la importancia de devolver a las empresas estatales su función principal como agentes de desarrollo y proveedores de servicios públicos. Destacó el fenómeno de que muchas filiales y subfiliales de empresas públicas se adentren en sectores comerciales no esenciales, como la hostelería y los hospitales, que deberían ser gestionados por el sector privado.

El apoyo también provino del presidente de la Comisión XI de la Cámara de Representantes (DPR RI), Mokhamad Misbakhun, quien consideró que esta reducción tiene una sólida base constitucional. Misbakhun cuestionó la urgencia de la participación de las empresas estatales en proyectos puramente comerciales, como la construcción de apartamentos y la gestión de autopistas de peaje, afirmando que la reducción de esta cartera no estratégica podría abrir un espacio de negocio más saludable para el sector privado, al tiempo que asegura los ingresos del Estado mediante impuestos.

No obstante, se sugiere que este proceso de transformación se lleve a cabo de manera gradual y cuidadosa. Wijayanto advirtió que esta consolidación no debe realizarse de forma apresurada para evitar resultados que sean meramente cosméticos o formalidades sin una integración operativa real. Se exige que BPI Danantara utilice bases de datos válidas y objetivos medibles al ejecutar esta política.