La Autoridad de Servicios Financieros (OJK) está tomando medidas firmes para frenar la creciente ola de fraudes digitales en el sector financiero. A través de la implementación del Reglamento de la OJK (POJK) Número 12 de 2024 sobre Estrategia Antifraude, el regulador se prepara para lanzar el Sistema de Información de Perpetradores en el Sector Financiero (Sipelaku). Este sistema está diseñado específicamente para detectar actividades fraudulentas de manera temprana y limitar el margen de maniobra de los delincuentes, evitando que se trasladen entre instituciones financieras una vez detectados.

El Director Ejecutivo de Supervisión Bancaria de la OJK, Dian Ediana Rae, enfatizó la importancia de fortalecer la gobernanza y el uso de la tecnología como pilares clave para mantener la confianza del público. El sistema Sipelaku registrará la huella digital de los delincuentes bancarios, incluido su historial laboral y detalles de los fraudes cometidos. Con esta nueva regulación, las juntas directivas y los comisionados bancarios ahora están obligados a garantizar la confiabilidad y efectividad de los sistemas antifraude en sus respectivas instituciones.

Este paso proactivo se tomó en respuesta a métodos de fraude digital cada vez más sofisticados, como la suplantación de identidad (phishing), llamadas telefónicas falsas en nombre del personal del banco y la explotación de datos de transacciones de clientes. Además de confiar en Sipelaku, la OJK insta a los bancos nacionales a fortalecer tres líneas de defensa, que incluyen unidades operativas, funciones de gestión de riesgos y cumplimiento, y auditorías internas periódicas.

Se proyecta que esta nueva política tendrá un impacto integral en el ecosistema bancario de Indonesia, que abarca desde bancos estatales (BUMN), bancos privados, hasta Bancos de Economía Popular (BPR). Aunque la integración del sistema con Sipelaku y las mejoras en ciberseguridad provocarán un aumento en los costos de cumplimiento que podría presionar los márgenes de ganancia a corto plazo, se cree que esta medida minimizará significativamente las pérdidas operativas por fraude a largo plazo. On el otro lado, el aumento de los estándares de seguridad también impulsará el crecimiento de la demanda de proveedores de tecnología de ciberseguridad y consultores de TI.