Un ambiente de duelo envolvió el Gran Mosalla en Teherán, Irán, cuando el féretro del ayatolá Jamenei se presentó por primera vez en público durante un acto previo al funeral. El ataúd, cubierto con la bandera nacional iraní, fue recibido con sollozos y cánticos de consignas religiosas por parte de los asistentes.

El acto, celebrado el jueves (2/7), estuvo enfocado en las familias de los miembros de las fuerzas armadas y el personal de la oficina del Líder Supremo de Irán. En el lugar, el féretro se colocó sobre un fondo de flores rojas y adornos de mariposas blancas, creando una atmósfera solemne para los presentes que acudieron a rendir su último tributo de forma limitada.

El portavoz del comité organizador del funeral, Iman Attarzadeh, reveló que esta sesión sirvió como la primera oportunidad para que familias seleccionadas despidieran al difunto antes de que se lleven a cabo procesiones más amplias. A pesar de ser a puerta cerrada, la ceremonia se transmitió por la televisión estatal para el público en general.

El gobierno iraní ha programado una serie de ceremonias de homenaje público que tendrán lugar desde el sábado (4/7) hasta el domingo (5/7) en el complejo del Gran Mosalla. Tras las procesiones en Teherán y Qom, el cuerpo será trasladado a las ciudades santas de Nayaf y Kerbala, en Irak, para continuar con los homenajes.

Está previsto que esta prolongada procesión culmine el próximo jueves (9/7). El cuerpo del ayatolá Jamenei será sepultado en su ciudad natal, Mashhad, como su lugar de descanso final.