La gira política que lleva a cabo actualmente el 7.º presidente de la República de Indonesia, Joko Widodo, ha generado preocupación entre los observadores por su impacto en la estabilidad económica nacional. El rector de la Universidad Paramadina, el Prof. Didik J. Rachbini, destacó que la intensidad de este movimiento político se produce en un momento en que la economía indonesia enfrenta presiones externas, como fluctuaciones en la tasa de cambio de la rupia y desafíos en el mercado de capitales.
Según el Prof. Didik, este paso político ya no coincide con las declaraciones anteriores de Jokowi de que planeaba regresar a Solo y convertirse en un ciudadano común tras concluir su mandato. Consideró la maniobra como un movimiento político vulgar que podría generar una percepción negativa entre los actores del mercado y los inversionistas. Se teme que la incertidumbre política derivada de la rivalidad de las élites perturbe la concentración del gobierno en la ejecución de programas económicos cruciales.
Desde la perspectiva de la economía política, la fuerte influencia de un expresidente que aún mantiene una extensa red política se percibe como un factor de riesgo para el sector empresarial. "Esta dinámica se convierte en un factor de incertidumbre perjudicial para la inversión. Los empresarios y propietarios de capital tienden a ver este cambio como una rivalidad entre élites, lo que potencialmente puede obstaculizar la toma de decisiones políticas y la eficacia burocrática", explicó.
Aunque los indicadores macroeconómicos como la inflación y la balanza comercial muestran actualmente tendencias relativamente estables, el Prof. Didik enfatizó que los factores no económicos representan una amenaza real. Argumentó que existe el riesgo de que la energía del gobierno se absorba en intereses políticos a corto plazo en lugar de centrarse en el bienestar general de la sociedad.
Añadió también que la participación del vicepresidente Gibran Rakabuming Raka en visitas a varias regiones contribuye a aumentar la intensidad de la atención de las élites políticas. Se considera que este fenómeno refuerza la impresión de una competencia insalubre por la influencia, lo que en última instancia podría perjudicar el desempeño del gobierno bajo el liderazgo del presidente Prabowo Subianto.