Se considera que el sector de servicios financieros de Indonesia aún no ha aprovechado al máximo el potencial de mercado del segmento de personas con discapacidad. La CEO y fundadora de Konekin, Marthella Rivera Roidatua Sirait, enfatizó que este grupo ya no debe ser visto simplemente como objeto de servicio social, sino como una cuota de mercado potencial significativa para la banca.

Durante el seminario MRinsights 2026 celebrado en Yakarta, Marthella subrayó la importancia de un cambio en la estrategia corporativa. La inclusión de las personas con discapacidad debe posicionarse ahora como una verdadera estrategia de crecimiento empresarial, y no solo como el cumplimiento de exigencias regulatorias o programas de caridad corporativa.

Los datos globales muestran que el poder adquisitivo anual del colectivo de personas con discapacidad alcanza los 1,9 billones de dólares. En Indonesia, el 8,5 por ciento de la población total, lo que equivale a unos 22 millones de personas, representa un gran potencial de mercado, especialmente si se suma a sus familias y cuidadores, quienes en conjunto amplían el alcance económico de este segmento.

Sin embargo, los obstáculos de accesibilidad siguen siendo el principal impedimento, desde la infraestructura de las sucursales que aún no es adecuada para usuarios de sillas de ruedas, hasta las aplicaciones de banca digital que no admiten tecnologías de lectura de pantalla (screen reader). Marthella sugirió que la transformación de los servicios financieros se apoye en pilares físicos y digitales accesibles, así como en la mejora del talento humano.

El paso más crucial es capacitar al personal de atención para que tenga una alta sensibilidad hacia la diversidad de los clientes. Además, la contratación de personas con discapacidad dentro de la organización se considera la forma más eficaz de impulsar innovaciones en los servicios que sean verdaderamente inclusivas y solucionen las diversas necesidades del mercado.