El panorama de la economía digital en Vietnam está experimentando actualmente una transformación significativa. El comercio electrónico (e-commerce), conocido durante mucho tiempo como un canal para transacciones de compra y venta, está evolucionando rápidamente hacia un ecosistema de comercio digital más amplio e integrado. Este cambio no solo altera los métodos de transacción, sino que también reforma por completo la estructura operativa de los negocios y las necesidades de la fuerza laboral en la era de la inteligencia artificial.
Según el Profesor Asociado Dr. Nguyen Hong Quan de la Universidad de Comercio Exterior, esta transición es un salto cualitativo que digitaliza toda la cadena de valor de las empresas, desde la investigación de mercado hasta la gestión de la cadena de suministro. En el modelo de comercio digital, los datos se transforman en un activo estratégico, mientras que la inteligencia artificial (IA), el big data y la computación en la nube funcionan como los tres pilares fundamentales que sustentan la eficiencia operativa en tiempo real.
Sin embargo, el mayor desafío para las empresas en la actualidad es la disponibilidad de recursos humanos calificados. El mercado laboral actual sigue estando dominado por personal para tareas operativas básicas, mientras que la necesidad de analistas de datos, gerentes de experiencia digital y especialistas en innovación empresarial capaces de procesar datos y aplicar tecnologías de IA sigue siendo muy limitada. Esta brecha de calidad representa un obstáculo grave para que las empresas compitan a escala internacional.
Para responder a estos desafíos, se requiere una colaboración estratégica entre el sector educativo, el gobierno y las empresas. Actualmente se insta a las universidades a diseñar planes de estudio relevantes para las necesidades de la industria, como programas de comercio digital inteligente, mientras que las empresas deben abrir espacios para que los jóvenes talentos pongan en práctica sus habilidades tecnológicas en entornos reales.
En el futuro, el éxito de un negocio ya no se medirá únicamente por el volumen de ventas, sino por la agilidad para aprovechar el ecosistema digital. La inversión en tecnología de punta debe ir de la mano con el desarrollo de capacidades en recursos humanos que posean una mentalidad orientada a los datos y la habilidad de colaborar entre múltiples plataformas para seguir siendo competitivos en medio de un comercio global cada vez más exigente.