El debate sobre la aplicación del umbral parlamentario (parliamentary threshold) ya no se limita únicamente a los escaños legislativos nacionales, sino que ha comenzado a extenderse a nivel de los consejos legislativos regionales (DPRD) provinciales y municipales/distritales. Se afirma que esta medida busca simplificar el sistema de partidos y, al mismo tiempo, mejorar la eficacia de la gestión gubernamental en las regiones.
Sin embargo, la idea ha desatado polémica entre los analistas políticos. Jojo Rohi, analista político del Comité Independiente de Supervisión Electoral (KIPP), enfatizó que la naturaleza de la política nacional y local presenta diferencias fundamentales que no se pueden equiparar. Según él, la función del DPRD debería centrarse más en representar la diversidad de las aspiraciones de la comunidad local que en la mera estabilidad de los partidos políticos.
El principal riesgo de aplicar un umbral demasiado alto a nivel local es la reducción de la representación de los grupos sociales. Rohi advirtió que este fenómeno puede provocar que los votos de los electores existan, pero se pierdan los escaños de representación en el consejo, cerrando así el acceso a grupos con bases de apoyo específicas pero no dominantes a nivel nacional.
Además, subrayó la importancia de encontrar un punto de equilibrio en el sistema democrático de Indonesia. Dado el papel vital del DPRD como canal de las aspiraciones regionales, la política del umbral electoral debe examinarse detenidamente para no sacrificar la representación política únicamente en aras de la eficacia gubernamental.