El monte Semeru, en Java Oriental, ha vuelto a mostrar una intensa actividad volcánica registrando cuatro erupciones este miércoles (1/7/2026). Según datos del Puesto de Observación del Monte Semeru, la erupción más significativa alcanzó un kilómetro de altura sobre la cumbre, mientras que las demás erupciones promediaron unos 800 metros. Actualmente, el nivel de alerta del volcán más alto de la isla de Java se mantiene en Nivel III (Alerta).
La Agencia Regional para la Gestión de Desastres (BPBD) del municipio de Lumajang ha emitido una firme advertencia a los residentes para que se mantengan alejados de la zona roja, especialmente a lo largo del cauce del Besuk Kobokan y sus afluentes en un radio de hasta 13 kilómetros. Aunque hasta el momento no se ha informado de impactos significativos por la caída de ceniza volcánica, las autoridades locales instaron a la población a respetar la distancia de seguridad para minimizar el riesgo de víctimas mortales.
El profesor de Geografía de la UGM, Dr. Indranova Suhendro, subrayó que la población debe estar más alerta ante la amenaza de las riadas de lahar frío que ante las erupciones en sí. Según explicó, la acumulación de material volcánico, como arena y rocas, en las laderas del volcán puede ser arrastrada fácilmente por las corrientes de agua si caen fuertes lluvias en la cumbre. Lo peligroso es que estos flujos de lahar pueden llegar de forma repentina a las zonas residenciales situadas ladera abajo, incluso si no llueve en absoluto en esos lugares.
El análisis de las características del magma del Semeru revela una composición cristalina de hasta el 50 por ciento, lo que lo hace bastante viscoso y propenso a formar un domo de lava en el cráter. Este domo es muy vulnerable al colapso debido a la presión del magma desde el interior y a la intensidad de las lluvias, lo que a su vez puede desencadenar flujos piroclásticos (conocidos localmente como wedhus gembel). Este fenómeno requiere un alto nivel de vigilancia por su carácter dinámico y difícil de predecir.
En medio del dilema económico, el Dr. Indranova destacó la problemática de la extracción de arena en las laderas del Semeru. Considera que, aunque esta actividad es el sustento de muchos habitantes, los riesgos para la seguridad son enormes. Por ello, instó a establecer protocolos operativos de seguridad más estrictos, al tiempo que remarcó que la comprensión ciudadana del comportamiento volcánico es la clave para la mitigación de desastres al convivir con la naturaleza.