Un grave incidente de ciberseguridad ha afectado a la línea de producción de Apple después de que Tata Electronics, la empresa india ensambladora de iPhone, fuera víctima de un ciberataque. Esta acción dio lugar a la difusión masiva en la web oscura (dark web) de una serie de documentos internos de la empresa, listas de proveedores de componentes e incluso fotografías del prototipo del dispositivo iPhone 18 Pro.
El grupo de ransomware responsable de la filtración, World Leaks, subió una vista previa de datos con especificaciones detalladas de los componentes que se incluirán en la próxima serie de iPhone. Los informes señalan que World Leaks es una nueva entidad que se cree es el resultado de la transformación del grupo Hunters International, el cual dejó de operar a mediados de 2025.
A diferencia del modus operandi del ransomware convencional, que tiende a bloquear datos mediante cifrado, World Leaks se centra en tácticas de extorsión a través del robo de datos. Amenazan con difundir toda la información confidencial de la víctima si no se cumplen sus exigencias, un método cada vez más recurrente entre los grupos internacionales de hackers.
Esta filtración de datos supone un duro golpe para la estrategia de confidencialidad de Apple, especialmente respecto a los detalles de su cadena de suministro global, celosamente guardada hasta ahora. La información sobre la lista de proveedores de componentes es un activo estratégico para la empresa, por lo que se teme que la publicación de estos detalles pueda alterar la estabilidad operativa y el ecosistema de fabricación que Apple ha construido a lo largo de los años.