En medio del debate sobre la eficacia de la inteligencia artificial (IA) en el entorno laboral, el equipo de auditoría interna de Zoom ha demostrado con éxito que la integración de esta tecnología puede revolucionar la eficiencia operativa. A través de pruebas internas, se informó que el uso de las funciones de Zoom Workplace y Zoom Canvas redujo la duración de la elaboración de documentos de procesos de negocio hasta en un 80 por ciento. Este avance desplaza al método de registro manual, que durante mucho tiempo se consideró costoso en términos de tiempo y energía.

Anteriormente, el equipo de auditoría interna debía elaborar la documentación de cumplimiento de la Ley Sarbanes-Oxley (SOX), una estricta regulación de los Estados Unidos que rige los estándares de informes financieros para las empresas públicas. Este proceso de cumplimiento requiere evaluar más de 60 flujos de transacciones al año, lo que implica al menos 100 reuniones de coordinación con diversas partes interesadas. Tradicionalmente, el equipo tenía que registrar manualmente el desarrollo de las reuniones, consolidar las notas y luego redactar largos informes narrativos que tomaban de una a dos semanas.

Al utilizar las funciones de transcripción automática y el asistente de inteligencia artificial en Zoom Workplace, el proceso de convertir las conversaciones de las reuniones en borradores de documentos ahora toma menos de cinco minutos. La IA trabaja rápidamente para extraer los puntos clave de las grabaciones de video de las reuniones y organizarlos directamente en el espacio de trabajo colaborativo de Zoom Canvas, eliminando la necesidad de copiar datos de manera compleja entre diferentes sistemas.

No obstante, esta tecnología no elimina por completo el papel humano. Los borradores generados por la IA aún requieren un proceso de verificación, edición manual y la aprobación final de las partes interesadas. Sin embargo, incluso con un tiempo adicional de alineación manual de aproximadamente 4 a 20 horas, el tiempo total ahorrado sigue estando en el rango del 80 al 90 por ciento en comparación con los métodos convencionales sin la ayuda de la IA.

El éxito de esta eficiencia no se limita únicamente al cumplimiento de las auditorías financieras. La flexibilidad de esta herramienta basada en IA se puede aplicar ampliamente para redactar documentos de procedimientos técnicos (procedimientos de escritorio), documentos de requisitos de negocio (BRD) y otros diseños de transformación digital. En última instancia, esta automatización brinda espacio para que los empleados se concentren más en el análisis de riesgos de alto nivel y en la toma de decisiones estratégicas.