Un suceso de muerte masiva ha afectado a la piscicultura en el lago Batur, en la regencia de Bangli, Bali. Se informó que aproximadamente 37 toneladas de peces pertenecientes a criadores locales murieron repentinamente el lunes (20/07/2026) por la madrugada, alrededor de las 03:30 WITA. Este impactante acontecimiento estuvo acompañado de un fuerte olor a azufre en los alrededores del lago.
La Agencia Geológica explicó que este evento se debió puramente a un proceso natural relacionado con la dinámica limnológica y el sistema hidrotermal dentro de la caldera del monte Batur. El fenómeno, conocido como inversión térmica (overturn) o surgencia (upwelling), fue desencadenado por cambios hacia un clima frío y fuertes vientos que agitaron repentinamente la columna de agua del lago.
Científicamente, el agua de la superficie del lago, rica en oxígeno, intercambió su posición con el agua del fondo del lago, que es deficiente en oxígeno. El agua turbia del fondo, que contiene gas de sulfuro de hidrógeno (H₂S) y restos de materia orgánica, subió a la superficie. Esta rotación de la masa de agua provocó que los niveles de oxígeno en la zona de cultivo cayeran drásticamente, lo que dificultó la respiración de los peces y les causó una muerte instantánea.
El jefe de la División de Pesca del Departamento de Ganadería y Seguridad Alimentaria de Bangli, I Wayan Agus Wirawan, mencionó que este ciclo anual también ocurre con frecuencia en otros lagos de Indonesia. Por ejemplo, un desastre similar azotó al lago Toba en 2018 con pérdidas que alcanzaron las 180 toneladas de peces, y al lago Maninjau, que ha experimentado repetidamente fenómenos similares conocidos localmente como "Tubo Belerang", incluido uno que mató hasta 1.428 toneladas de peces a finales de 2025.
Dado que el momento en que ocurre este fenómeno natural es difícil de predecir con exactitud, el departamento insta a los piscicultores a comprender mejor los patrones climáticos y los ciclos de surgencia. Se aconseja a los criadores retrasar la siembra de nuevos alevines o cosechar los peces antes de tiempo para minimizar las pérdidas económicas si se empiezan a observar indicios de rotación del agua.
Por otro lado, la Agencia Geológica aseguró que este fenómeno no es en absoluto un indicio temprano de un aumento de la actividad volcánica o de una erupción del monte Batur. Según los resultados del monitoreo sísmico, la actividad del volcán se mantiene en el Nivel I (Normal). Aunque se ha informado que la emanación de gas de azufre ha disminuido, se insta a la población y a los turistas a mantenerse alerta y alejados de la zona afectada.