Un extraordinario descubrimiento geológico ha salido a la luz desde las profundidades del océano Índico, concretamente en la ubicación del volcán submarino Fani Maoré, cerca de la isla de Mayotte. Un grupo de científicos ha logrado identificar material lávico que se cree proviene del eón Hádico, hace unos 4.500 millones de años, cuando la Tierra aún se encontraba en las fases iniciales de su formación.
Este hallazgo es considerado extremadamente raro y valioso para la comunidad científica internacional. Dada la constante actividad tectónica y geológica a lo largo de miles de millones de años, los vestigios de la superficie terrestre de períodos primitivos suelen estar erosionados o haber desaparecido. Fani Maoré se considera ahora un "archivo geológico" capaz de conservar el registro de las condiciones del interior de la Tierra antes de que el planeta se estabilizara.
El volcán captó la atención mundial por primera vez tras una serie de intensos terremotos en Mayotte en 2018. La erupción submarina que acompañó a dicha actividad sísmica arrojó un enorme volumen de material volcánico. Las muestras de roca recolectadas se analizaron posteriormente en profundidad mediante exámenes isotópicos, de elementos químicos y minerales, cuyos resultados mostraron características de magma atrapado desde los albores del sistema solar.
Aunque este material no es un remanente directo del impacto que formó la Luna entre la Tierra y el protoplaneta Theia, su existencia proporciona pistas fundamentales. El análisis de esta lava permite a los expertos reconstruir el entorno del magma primigenio, ayudando en última instancia a resolver grandes misterios sobre la evolución planetaria y los procesos que permitieron el desarrollo de la vida en la Tierra.