El mercado de valores japonés volvió a registrar una corrección en las operaciones del martes. El índice Nikkei 225 cayó a su nivel más bajo en un mes tras debilitarse un 0,84 por ciento hasta los 66.678,36 puntos. Este descenso se vio impulsado por una combinación de sentimiento negativo derivado de la escalada de las tensiones geopolíticas en Oriente Medio y la caída de las acciones tecnológicas a nivel global.

Las tensiones geopolíticas aumentaron tras la medida de Estados Unidos de volver a imponer un bloqueo a los barcos iraníes en el Estrecho de Ormuz. Esta política provocó un aumento en los precios mundiales del petróleo crudo, lo que posteriormente despertó la preocupación del mercado sobre un posible endurecimiento de la política monetaria por parte de los bancos centrales para frenar la inflación.

Por otro lado, la bolsa de Tokio también siguió la corriente de ventas que afectó al sector tecnológico en Wall Street la noche anterior. Las dudas de los operadores del mercado sobre la sostenibilidad de la tendencia de inversión en inteligencia artificial (IA) ejercieron una gran presión, especialmente sobre los fabricantes de chips y componentes electrónicos.

Varias empresas gigantes tecnológicas japonesas cayeron en terreno negativo. Las acciones de Fujikura lideraron las pérdidas con una fuerte corrección del 6,7 por ciento, seguidas de Murata Manufacturing, que cayó un 3,1 por ciento. También experimentaron caídas Taiyo Yuden con un 2,3 por ciento, SoftBank Group con un 2,2 por ciento y Kioxia Holdings, que se contrajo un 1,5 por ciento.

Los analistas prevén que el índice Nikkei aún tiene potencial para continuar su tendencia a la baja en la próxima jornada de negociación. Se proyecta que la presión externa de la volatilidad en Wall Street y la incertidumbre en los precios mundiales del petróleo seguirán empañando el movimiento del mercado de valores japonés.