El incendio que asola el vertedero (TPA) de Jatiwaringin, Tangerang, ha entrado en su noveno día. En medio de los esfuerzos de extinción que aún continúan, el vicepresidente de la Comisión IX del Parlamento de Indonesia (DPR RI), Yahya Zaini, enfatizó la importancia de que el gobierno no baje la guardia en el cuidado de la salud de los residentes afectados, incluso después de que las llamas hayan sido completamente apagadas.

Yahya afirmó que las amenazas para la salud derivadas de la contaminación del aire y los residuos ambientales no cesan cuando se logra extinguir el fuego. Según él, el gobierno debe construir un sistema integral de resiliencia sanitaria, considerando la posible aparición de complicaciones de salud pública que no son visibles de inmediato, como enfermedades respiratorias crónicas o impactos psicosociales provocados por el desastre.

Además, el legislador de la Fracción del Partido Golkar instó a que se brinden servicios de acompañamiento psicológico a los desplazados. Este apoyo se considera crucial como parte de los esfuerzos de recuperación del trauma (*trauma healing*), ya que los desastres ambientales a gran escala suelen dejar una carga sobre la salud mental de las comunidades que han perdido sus comodidades y sus hogares.

Hasta el momento, 158 personas pertenecientes a 51 familias han sido evacuadas de los pueblos de Tanjakan Mekar y Rajeg Mulya. Los últimos datos indican que 144 personas proceden del pueblo de Tanjakan Mekar y otras 14 del pueblo de Rajeg Mulya, quienes se encuentran actualmente en los centros de evacuación.

Como medida preventiva de cara al futuro, Yahya sugirió al gobierno elaborar un protocolo de monitoreo de salud postdesastre (*post-disaster health monitoring*). Se espera que esta estrategia garantice que la población tenga un acceso continuo a los servicios de salud, al tiempo que servirá como una base de datos precisa para formular políticas vinculadas a la gestión de la salud ambiental en el futuro.