La tensión rodea los preparativos para los octavos de final de la Copa del Mundo 2026 después de que la Real Federación Belga de Fútbol (RBFA) presentara oficialmente una objeción ante el máximo organismo del fútbol mundial, la FIFA. Esta medida legal se tomó tras la repentina decisión de la Comisión Disciplinaria de la FIFA de levantar la sanción de suspensión impuesta al delantero estrella de Estados Unidos, Folarin Balogun.
La decisión se ha convertido en objeto de duras críticas, ya que garantiza de forma directa que Balogun pueda reforzar a la selección de Estados Unidos en el crucial encuentro contra Bélgica. El partido de la fase de eliminación directa, programado para llevarse a cabo en el estadio Lumen Field de Seattle el martes (7/7/2026), se encuentra ahora bajo la sombra de la polémica administrativa.
En un comunicado escrito emitido por la federación, la RBFA expresó su sorpresa ante dicha medida. Para Bélgica, la suspensión de la sanción en los últimos momentos previos al partido se considera un atentado contra los principios de equidad en la competición, por lo que instan a la FIFA a ofrecer más aclaraciones sobre los fundamentos de la decisión tomada.