Según se informa, el presidente de la Federación Internacional de Fútbol Asociación (FIFA), Gianni Infantino, está intentando obtener apoyo político de la administración de los Estados Unidos bajo el liderazgo de Donald Trump. Esta medida diplomática se tomó después de que el controvertido plan de vender una parte de los derechos comerciales de los torneos mundiales de fútbol enfrentara un rechazo masivo por parte de diversas partes interesadas.
Anteriormente, la FIFA había diseñado un esquema de reestructuración mediante la venta de una participación del 20 por ciento en una nueva entidad encargada de gestionar los derechos comerciales de las competiciones de fútbol, incluida la Copa del Mundo. El objetivo de esta medida era atraer inversiones privadas de hasta 4200 millones de dólares (aproximadamente 65 billones de rupias). Sin embargo, el ambicioso proyecto fue finalmente cancelado de manera oficial tras una ola de críticas que cuestionaban los problemas de gobernanza de la organización y la posible intervención de inversores externos en la independencia de las competiciones.
Tras el fracaso del plan de inversión, se dice que Infantino se siente aislado debido al sentimiento público negativo. Fuentes internas indican que el presidente de la FIFA intentó comunicarse telefónicamente con Donald Trump en busca de apoyo, aunque la llamada no se concretó. Además, Infantino ha programado una reunión y coordinación especial con el Secretario de Estado de los EE. UU., Marco Rubio.
Hasta el momento, tanto la FIFA como el portavoz de la Casa Blanca han optado por guardar silencio y no han emitido ninguna declaración oficial sobre estos esfuerzos de cabildeo político. Se cree que esta dinámica afectará la posición política de Infantino dentro de la FIFA, especialmente teniendo en cuenta que el dirigente suizo se está preparando para las elecciones presidenciales de la organización para el período 2027-2031.