La Agencia Nacional de Investigación e Innovación (BRIN) ha comenzado a diseñar pasos estratégicos para introducir a Indonesia en la cadena global de fabricación de paneles solares. El enfoque actual del estudio se dirige al desarrollo de tecnologías de celdas solares de próxima generación, específicamente Heteroestructura de Silicio (SHJ) y Tandem PV, para liberar al país de ser un simple consumidor de tecnología importada.

La transición de la industria mundial de paneles solares se está desplazando actualmente del silicio convencional hacia tecnologías con niveles de eficiencia mucho más altos. Este paso del BRIN se considera crucial para que Indonesia pueda adoptar directamente tecnología de vanguardia sin tener que pasar por la fase de tecnologías obsoletas que el mercado global está empezando a abandonar.

Oo Abdul Rosyid, investigador del Centro de Investigación de Tecnología de Conversión de Energía del BRIN, reveló que la tecnología SHJ es capaz de superar el 27 por ciento de eficiencia. Mientras tanto, se proyecta que la tecnología Tandem PV basada en perovskita y silicio tiene un potencial de eficiencia que supera el 30 por ciento en pruebas a escala de laboratorio. Otra ventaja de ambas tecnologías es su capacidad para mantener un rendimiento óptimo a altas temperaturas, lo cual es ideal para regiones tropicales como Indonesia.

Aunque el mercado nacional sigue creciendo con la popularización de la implementación de sistemas solares fotovoltaicos en techos y flotantes, Indonesia todavía enfrenta desafíos en la industria upstream. La mayoría de los componentes clave y las celdas solares se siguen importando. Se espera que la investigación intensiva realizada por el BRIN en colaboración con el Forschungszentrum Jülich (FZJ) de Alemania logre cerrar esta brecha industrial.

Los resultados de este estudio integral se formularán posteriormente en una hoja de ruta para la industria nacional de paneles solares. Además de apoyar el programa de aceleración de la transición hacia la energía limpia, se cree que el dominio de esta tecnología de próxima generación generará un valor económico agregado significativo y fortalecerá la seguridad energética verde nacional en el futuro.